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31 de octubre




31 de octubre de 1929

Visitas y espectáculos. Idas y venidas. Preparativos y festejos


El jueves 31 de octubre Sus Majestades lo dedicaron a la Exposición visitando e inaugurado pabellones, pero también dejando un hueco para asistir a espectáculos e instalaciones más lúdicas.

El ministro de Fomento, conde de Guadalhorce, el sevillano Rafael Benjumea y Burín, llegó a la ciudad esa mañana para inaugurar las obras de reforma del Puerto de Sevilla; por la noche sería Primo de Rivera el que la dejaría.

La prensa del día describía la Cabalgata Histórica de la Raza que se celebraría el 1 de noviembre; aportaba información detallada sobre el recorrido y los precios para incentivar la asistencia de público presenciando el desfile. Las sillas instaladas entre la salida y la Glorieta de Méjico costaban cincuenta céntimos; una peseta las que estaban de ahí a la Plaza de España; dos, las del interior de la plaza, y tres las situadas frente a la tribuna real y en la primera fila de la plaza. El precio de la entrada al recinto, que era una peseta, incluía un recargo especial con motivo de la cabalgaba.


La agenda de mañana y tarde de la familia real

Por la mañana, los reyes inauguraron los pabellones de Guatemala, de la Marina Mercante, de la empresa Peñarroya, el de las Industrias Militares y el de la Sociedad Hidroeléctrica Española.



La reina entrando en el Pabellón de Guatemala (fot. de Sánchez del Pando. Archivo de la Familia Sánchez Apellániz).


Tras su visita al Pabellón de Guatemala se fueron al Sector Sur.


La reina y los infantes llegando al Sector Sur (fot. de Serrano. Archivo de la Familia Sánchez Apellániz).



En el Sector Sur comenzaron su visita por el Pabellón de la Marina Mercante, les recibieron los presidentes de las Compañías Insulares de Canarias, Transmediterránea, Trasatlántica e Ibarra.



El rey siendo recibido a su llegada al Pabellón de la Marina Mercante por los presidentes de las Compañías Insulares de Canarias, Transmediterránea, Trasatlántica e Ibarra (fot. de Barrera. Archivo de la Familia Sánchez Apellániz).


Los reyes y sus acompañantes saliendo del Pabellón de la Marina Mercante (fot. de Sánchez del Pando. Archivo de la Familia Sánchez Apellániz).




La reina y sus acompañantes saliendo del Pabellón de la Marina Mercante (fot. de Sánchez del Pando. Archivo de la Familia Sánchez Apellániz).



En el Pabellón de Industrias Militares le esperaban los directivos de la Pirotecnia y la Maestranza.


El rey entrando en el Pabellón de Industrias Militares, donde le esperaban los directivos de la Pirotecnia y de la Maestranza (fot. de Serrano. Archivo de la Familia Sánchez Apellániz).



La reina entrando en el Pabellón de Industrias Militares (fot. de Serrano. Archivo de la Familia Sánchez Apellániz).



A continuación, los reyes inauguraron el Pabellón de la Sociedad Hidroeléctrica Española, al que El Noticiero Sevillano del día 29 le dedicó un artículo sobre las pinturas murales de la fachada, realizadas por el pintor Miguel García. Según el cronista “Se trata de unas pinturas decorativas de sentido nuevo y de nueva tendencia. Simbolizan electricidad, la fuerza hidráulica... la industria” con “Pocos y suaves colores, escasos y acertados planos le bastaron al artista para lograr la mejor expresión y el máximo sentido decorativo”.

Los reyes estuvieron acompañados por algunos miembros del Consejo de la sociedad.


Alfonso XIII saliendo del Pabellón de la Sociedad Hidroeléctrica Española acompañado por uno de los miembros del consejo de la Sociedad. Tras ellos, la reina Victoria (fot. de Serrano. Archivo de la Familia Sánchez Apellániz).



La reina Victoria Eugenia saliendo del Pabellón de la Sociedad Hidroeléctrica Española (fot. de Serrano. Archivo de la Familia Sánchez Apellániz).


A primera hora de la tarde, la familia real y Primo de Rivera asistieron al Hipódromo de Tablada, donde a las tres de la tarde comenzó la octava jornada de las carreras de caballos de la Reunión de Otoño, que organizaba la Comisión de Deportes de la Exposición. En aquella ocasión los premios eran el Rodríguez de Rivas (un handicap) dotado con 3.000 ptas., el Giralda, con 6.000 ptas., el Infanta Luisa, con 12.000 ptas., el Gor, con 6.000 ptas., y el Capitán Matchell, de carácter militar, con 2.850 ptas.

Tras las carreras, el rey volvió al recinto, donde a las cinco comenzó una nueva serie de visitas; en esta ocasión a los pabellones de la casa Carbonell y de las bodegas Osborne y cerveza de la Cruz del Campo.



El rey en su visita al Pabellón de la Casa Carbonell (fot. de Serrano. Archivo de la Familia Sánchez Apellániz).


La reina y sus hijos, acompañados del infante don Carlos y de la Infanta Luisa y sus hijos, fueron al Pathé Cinema para asistir a una proyección de cine de carácter benéfico que comenzaba a las seis.


Al mismo tiempo, en dos puntos del recinto daban comienzo otros espectáculos. En el Teatro de la Exposición, la Compañía Lírica de Luis Calvo ponía en escena la zarzuela La del Soto del Parral, del Soutullo y Vert y en la Sala de Espectáculos de las Galerías Extranjeras, en el Sector Sur, junto al Pasaje de Oriente, se proyectaba El caballero de la pesadilla, seguida de un concierto de órgano, y el debut del prestidigitador y ventrílocuo Brayesony; todo ello por el precio de una peseta la butaca.


La noche en el recinto

Por la noche, los capitanes de aviación Jiménez e Iglesias agasajaron con una cena íntima en el Restaurante Andalucía (antes Restaurante Embajadores) al infante don Jaime, el comandante Guillen, el director de la Exposición, y el jefe de la Base Aérea de Tablada, el teniente coronel Delgado Brackenbury. Primo de Rivera no asistió porque a las nueve partió a Madrid; de hecho, las autoridades locales y el recién llegado Ministro de Fomento le despidieron en el andén de la Estación de San Bernardo.


No era extraño que este restaurante de la avenida de Pizarro, en pleno Parque de María Luisa, hubiera sido el escogido por los anfitriones para agasajar a sus invitados ya que por su ambientación andaluza y sus actuaciones de cuadros flamencos allí eran frecuentes cenas y homenajes, tanto los privados como los organizados con carácter oficial por el Comité y las delegaciones americanas. De hecho, aquella misma noche, mientras ellos cenaban se celebraba en el local una “gran cena de moda”, a 30 ptas. el cubierto, incluyendo manzanilla, champán y la actuación de un “gran festival flamenco” con el cuadro del maestro Realito, música de jazz, con Los Morales, y cotillón de fin de fiesta.


Tras la cena, el infante don Jaime y los comensales se dirigieron a la multitudinaria fiesta con baile y cotillón que esa noche se celebraba en el Pabellón del Perú convocada por Francisco Graña, comisario general del pabellón, y organizada por sus hijas. El rey no pudo asistir por el duelo de su madre, razón por la que el infante don Jaime le representó. La fiesta, que estuvo amenizada por una orquesta cubana y la famosa orquesta Ibarra, fue una de las más comentadas de las que se organizaron durante la Exposición, asistiendo a ella lo más granado de la alta sociedad sevillana,


Una vez más el Sector Norte-San Telmo fue el centro de la animación nocturna, pues en paralelo a la fiesta, a las diez de la noche, en el Teatro de la Exposición, la Compañía Lírica de Luis Calvo hacía su segunda función del día, representando El chiquillo, Bohemios y La verbena de la Paloma.


La noche en el recinto

El único evento extraordinario aquella noche fue la puesta en escena, en el Teatro de la Exposición, las diez de la noche, de la zarzuela La pícara molinera, de Pablo Luna por parte de la Compañía Lírica de Luis Calvo.


Noticias de la prensa local sobre la jornada

  • La jornada regia. En El Correo de Andalucía, de Sevilla. 1 de noviembre de 1929, p. 1.

  • Estancia de la familia real en Sevilla. En El Noticiero Sevillano, de Sevilla. 1 de noviembre de 1929, p. 1.

  • La estancia de la familia real en Sevilla. En El Noticiero Sevillano, de Sevilla. 1 de noviembre de 1929, p. 8.

  • S. M. la Reina en Pathé Cinema. En El Correo de Andalucía, de Sevilla. 31 de octubre de 1929, p. 5.

  • Una cena intima ofrecida por Jiménez, Iglesias y Guillén al infante don Jaime. En El Correo de Andalucía, de Sevilla. 2 de noviembre de 1929, p. 5.

  • La magnífica fiesta del Perú. En El Correo de Andalucía, de Sevilla. 2 de noviembre de 1929, p. 5.

  • Notas a una fiesta en el pabellón del Perú. En El Noticiero Sevillano, de Sevilla. 2 de noviembre de 1929, p. 1.

  • La cabalgata histórica de la Raza Hispano-Americana. En El Correo de Andalucía, de Sevilla. 31 de octubre de 1929, p. 3.

  • Carreras de caballos. En El Correo de Andalucía, de Sevilla. 1 de noviembre de 1929, p. 3.

  • Carreras de caballos (esquela). En El Correo de Andalucía, de Sevilla. 31 de octubre de 1929, p. 5.

  • Restaurante Andalucía (esquela). En El Correo de Andalucía, de Sevilla. 31 de octubre de 1929, p. 5.

  • Primo de Rivera a Madrid. En El Correo de Andalucía, de Sevilla. 1 de noviembre de 1929, p. 5.

  • Marcha del general Primo de Rivera a Madrid. En El Noticiero Sevillano, de Sevilla. 1 de noviembre de 1929, p. 1.

  • Llegada del ministro de Fomento. En El Correo de Andalucía, de Sevilla. 1 de noviembre de 1929, p. 5.

  • Programa de la Exposición del día. En El Noticiero Sevillano, de Sevilla. 31 de octubre de 1929, p. 6.

  • Teatros. En El Correo de Andalucía, de Sevilla. 31 de octubre de 1929, p. 5.

Cómo citar esta entrada

31 de octubre de 1929. Visitas y espectáculos. Idas y venidas. Preparativos y festejos. En El Diario de la Exposición, de Juan José Cabrero Nieves y Amparo Graciani, https://www.eldiariodelaexposicion.com/post/31-de-octubre-de-1929. Sujeto a Licencia Creative Commons.



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